Monday, June 30, 2014

Capítulo XII



Capítulo XII
Mi entrevista en Menfis

Al día siguiente nos apresuramos a salir, Rafael no quería ser visto por el grupo de sacerdotes que intrigados por los informes que algunos de los guardias les habían proporcionado, deseaban saber de los acontecimientos de la noche anterior en el estanque.
Supimos que el Príncipe se había apresurado a salir hacia Akhetaton para reunirse con el Faraón y su familia, ya que éste, estaba haciendo planes para salir hacia la región minera del Sinaí, y ausentarse del Reino por un tiempo adecuado, dejando en manos de Thersander la Regencia, mientras hacia los preparativos del viaje, lo cual le tomo dos años, no sin antes casarlo con su hija mayor Meritatén y dejarlo como Faraón, después de renunciar al trono en su favor al partir. Semenkhare, nombre que adoptara como Faraón el joven Thersander, ocuparía el puesto de Akenatón, durante un año más, por lo que el tiempo total de su gobierno fue solamente de 3 años, como le había anunciado Rafael, debido a su “misteriosa muerte” dejando la sucesión en su hermano Tut quien reino 13 años y murió a la edad de 20.
Ambos (Tut y Thersander) eran hijos de Amenofis III o Amenhotep III, al menos en teoría, ya que se rumoraba que el padre de ambos era Akenatón, quien a su vez era hijo ilegitimo del Faraón, nacido de una posible relación con una concubina llamada Gilukhipa, de origen habiru (hebrea) de sangre real. Los rumores de que Semenkhare era producto de la relación de Akenatón con Sitbmun, una doncella habiru al servicio de su madre, la cual era amada en secreto por Akenatón y que el Faraón su padre, había adoptado como hijo propio, es algo que la Historia espera comprobar con la aparición de la momia de Semenkhare y la de Akenatón que aún está desaparecida. Antes de morir Amenofis III y ya casado Amenhotep IV (Akenatón) con Nefertiti, éste había sido obligado por el Faraón a tener relaciones con su legitima esposa Kiyé, mujer de color que además era la madre oficial de Akenatón y la cual era considerada como la consorte real de Egipto, de esta forma, Amenofis III aseguraba la sucesión de su dinastía, pues Akenatón debería de renunciar a su posición de regente para nombrar al vástago de esta unión, quien fue llamado Tutankhaten (Tutankhamén) , como sucesor al trono de Egipto, una vez cumplida la edad adecuada. Thersander quedaría solo como un sustituto emergente en la línea de sucesión. La posición de Kiye, sería superior a la de Nefertiti aun siendo ésta la esposa legítima de Akenatón, Faraón regente de Egipto. Sin embargo Amenofis III murió antes de ungir a Tut y su Regente subió al trono con el nombre de Amenofis IV (Amenhotep IV) que después cambio por el de Akenatón, prefiriendo a Thersander como su sucesor. La Historia nos habla que Nefertiti le tenía gran afecto a Thersander,  tal vez por ser hijo de una relación de su esposo antes de ser ella su legitima esposa pero no tenia las mismas simpatías por Tut, por considerar las relaciones amorosas de su esposo con Kiye como un servicio al estado, por lo cual se rumora que al saber de la participación de Tut en el asesinato de su propio hermano Semenkhare al igual que en la de su esposo Akenatón, ella también participo en el complot del asesinato de Tut quien había permitido a su general Aye, el asesinato de su suegro y padre Akenatón, al tratar de regresar de su auto destierro y su cadáver desaparecido hasta la fecha pero que posiblemente a su alta investidura, fue momificado y enterrado en secreto. La Historia solo nos dice que Akenatón desapareció y en su sarcófago, fue embalsamado Semenkhare cuyo cuerpo momificado se conoce hoy en día como la momia KV 55 de la cual aún se están haciendo estudios de DNA, ignorándose el sitio donde Akenatón fue enterrado. Lo que sí, que el gran ganador, fue el jefe del ejército, el general Aye que al "morir" Tut, se elevó él mismo, a la posición de Faraón con el nombre de Ai o Eje y dio origen a la XIX dinastía de faraones que ocuparían el trono con el nombre de Ramses en su mayoría de ellos, siendo ésta, quizás, la primera “Dictadura Militar” registrada en la Historia.
Algo cambió sin embargo, pues el trato a los pueblos habiru, se endureció a partir de estos acontecimientos que nada tienen que ver con los hechos relatados por algunas logias que datan de la derrota y destierro de los reyes pastores en uno de los éxodos emprendidos por el pueblo hebreo. El éxodo emprendido por Moisés, se dio en el reinado de Ramsés II, cuya dinastía empezó con Aye  y después con Horemheb, ambos militares, así como Ramsés I y Sethi I en forma sucesiva, por lo que parece improbable que Akenatón haya sido el mismo que bajo el nombre de Moisés, regresara a reclamar la libertad de los habirus (hebreos) que constituían esta amalgama de razas procedentes del oriente. El origen de Moisés es realmente un misterio y aunque los egipcios tenían la costumbre de adoptar varones de otras razas que generalmente lo hacían de sus esclavas concubinas o de huérfanos, la figura de Moisés me parece más bien, producto de la relación de un alto personaje participante de esta herejía (Culto de Atón) con alguna de sus concubinas habiru  (Meritaten, hija de Semenkhare) y que fue presentado a la hija del Faraón para adopción, por lo que al crecer, le fue revelada su ascendencia y fue instruido en los secretos de la herejía de Tel-EI-Amarna y por consiguiente de las ideas monoteístas de Akenatón. El viaje de Moisés al Sinaí, pudo haber sido para seguir los pasos de su antecesor y posible bisabuelo Akenatón.
Continuando con nuestra historia, empezare por relatar que siendo nuestra nave más pequeña y ligera, nos adelantamos rápidamente a la del Príncipe y aprovechando nuestro tiempo en la barca, Rafael me contó la historia siguiente: La dualidad en Egipto siempre ha estado presente. El país ha estado dividido en dos reinos. El Bajo y el Alto Egipcio. Uno fundado por emigrantes (Dinastía de los Hyksos o reyes pastores) que descendieron de las montañas después del gran diluvio e hicieron en el Delta su capital, dando origen a la creación del culto a Osiris, Señor del más allá y que tiene relación con el culto a la Luna que reina sobre las tinieblas de la noche. Su teología astrológica denota su influencia Oriental de los cultos antiguos de la tierra entre dos ríos. La otra parte, conserva sus leyendas y tradiciones que remontan al origen del hombre y de la existencia de un Creador, que Akenatón redescubre y queriendo unificar al imperio, trata de abolir el culto a otros Dioses. Annun en el Bajo Egipto y Tebas en el Alto, poseían los más importantes obeliscos por los que algunos grupos los relaciona con las columnas rituales de sus templos que representan estos dos y que durante el periodo de la Reforma las identifican como "Iglesia y Estado."  Aunque ambos pueblos adoptaron los mismos dioses, en uno, su principal deidad era la de Osiris y su mundo de tinieblas y en el otro, el de Amen-Ra y su mundo de luz. Esta armonía de ambos reinos es lo que las Logias consideran, la estabilidad que representa el día y la noche, donde el hombre despierto, actúa activamente con el mundo que le rodea, observando sus señales en él, mientras que en el otro, actúa pasivamente mediante sueños a través de imágenes que dan forma a sus símbolos. Las señales parece manifestarse en la conciencia externa del hombre mientras que los símbolos de las imágenes lo hacen en su subconsciente, solo el símbolo permanece en ambos estados de conciencia. Esta es la razón por la que Jung define al hombre como un animal simbólico. La vida y la muerte en sí, son estados de conciencia.
Te diré, esos reinos existen y el reino de “Tinieblas” esta derrotado desde el principio de su aparición.  Dios creó sin embargo, un reino físico en que la “Luz” y las “Tinieblas” mantienen un combate, cuya única finalidad es el restablecimiento del reino de Dios que es “perfección absoluta”. Esta lucha, más que en el mundo, está en el corazón del hombre. Sin embargo Satanás ha esparcido esta lucha fuera de él y atentar contra la destrucción del universo físico y la del genera humano siempre han sido sus propósitos. También es por esto, que los guerreros de Dios estamos aquí, no solo pare ayudar al hombre en esa lucha en su corazón sino pare derrotar los planes totales de destrucción que los espíritus en tinieblas están realizando.
Al llegar a Giza, habremos de vestir unos trajes blancos que habrán de cubrirnos de la cabeza a los pies, de esta manera eliminaremos la desconfianza de los “dioses” de ser atacados por la luminosidad de nuestros cuerpos. Tu llevaras un rosario de piedras preciosas labradas en forma de roses que edemas exhalan un perfume exquisito y llevan una cruz “Templaria” grabada con las últimas palabras de Juan en su libro de “Revelación” y que parecen sellar la Biblia, "iVen, Señor Jesús!" y que simbolizan la esperanza del restablecimiento definitivo del “Reino de Dios”. Un día te explicare más acerca de este “Rosario”. Estas ideas las miran los grupos herméticos, como el restablecimiento de un reino material similar al sueño Americano, lleno de prosperidad, de justicia y libertad humana. Este tipo de Evangelio es proclamado por las “Macro-sectas” y “Mega-Iglesias” en el mudo.
Deja que nuestros anfitriones te hagan las preguntas que quieran, pero sobre todo, déjalos hablar. No les preguntes por su nombre, los falsos dioses son también padres de la superstición, al perder su luz divina y caer en tinieblas, no fueron capaces ellos mismos de reconocerse, entonces adoptaron un nombre. En su mente, aunque superior a la humana, empezaron a creer que si los hombres sabían de sus nombres, perderían su poder y quedarían bajo su dominio, por eso los sacerdotes egipcios, usando su astucia y gran paciencia, empezaron arrancando de dioses menores, los nombres verdaderos de los dioses poderosos y con ellos empezaron a elaborar sus pasaportes al “Tuat” mediante fórmulas mágicas pare vencer la voluntad de los guardianes de las puertas del infierno y la de los seres que se encargaban de destruir a las almas a fin de que les dejaran el camino libre a Osiris el cual haría pesar su corazón pare darles el premio o castigo que merecieran. Recordaras que en el Evangelio, Jesús ordeno a uno de ellos a decirle su nombre y el demonio lleno de dolor y rabia, respondió: "Soy Legión". En el exorcismo de la Iglesia Católica, el exorcista, conociendo la superstición de los demonios, les obliga a decir sus nombres y de esta manera, los vence y ordena a que abandonen el cuerpo de su víctima. No cabe duda de que el poder de la autosugestión es tan grande, que hasta los demonios son afectados por ella. El nombre que te darán, será un nombre falso, pero lo importante es lo que tengan que decir, yo estaré a tu lado y permaneceré callado. Ellos temen al brillo de mi luz y bastaría con que la encendiera, para hacerlos huir despavoridos, ya que temen a la Luz divina como los vampiros de las películas temen a la luz del día.
Por fin llegamos a Giza, donde nuestra nave se aproximó a la orilla, brincando nosotros al agua, donde su nivel alcanzaba poco más arriba de nuestra cintura y pude contemplar las pirámides que se erguían majestuosas y a lo lejos la figura de la “Esfinge”. Al llegar a la orilla, nos secamos y nos pusimos los hábitos blancos que ocultaban incluso nuestras sandalias. Sirvientes de color, elegantemente vestidos, manejando carruajes estirados por briosos corceles negros, se acercaron a nosotros y nos pidieron que los abordáramos. Nuestros remeros y el joven que los dirigía del cual supe después era mi Ángel guardián, permanecieron en la orilla, esperando nuestro regreso y cuidando de nuestra  nave.
Llegamos al pie de una de las pirámides donde una puerta secreta fue abierta por uno de ellos, otro grupo de sirvientes portando antorchas, aparecieron de pronto, pidiéndonos los siguiéramos por un pasaje angosto y oscuro que fue iluminado con ellas. Bajamos por unos escalones hasta llegar a una cámara no muy grande, donde había varias puertas. Uno de los que nos guiaban, se aproximó a una palanca disimulada y una de las puertas se abrió produciendo un sonido parecido al de arena al ser vaciada. Rafael me comento que eras mecanismos de contrapesos que funcionaban con arena. Este pasillo nos condujo más hacia abajo de la pirámide y por fin llegamos a otra cámara donde un ingenioso sistema de elevador basado en una plataforma atada a cuerdas y poleas era manejada con el principio de las norias que bajan y suben cubos de agua. La plataforma estaba hecha de madera y estaba fuertemente atada a cuerdas que empezaron a deslizar la plataforma hacia una gran profundidad. Yo me aferraba a mi rosario para eliminar el terror y volteando la cara hacia arriba, pude distinguir el orificio de entrada como un pequeño agujero. De pronto todo se ilumino con antorchas en las paredes y otros sirvientes vestidos lujosamente, se acercaron a nosotros para ayudarnos a descender acercando una escalerilla para alcanzar el suelo que había quedado como a metro y medio de la plataforma la cual contaba con estabilizadores en forma de postes que llegaban al suelo también. Nos condujeron hacia otras cameras, hasta que al abrir la puerta de una de ellas nos encontramos en lo que parecía una gran caverna, donde numerosos seres se habían reunido para presenciar nuestra visita. Habíamos llegado por fin a los dominios de Osiris, un gran silencio se hizo al notar nuestra llegada, de inmediato fuimos conducidos a lo que parecía su trono. Contrario a lo que había imaginado, su apariencia era la de un joven bien parecido, sus alas no tenían el brillo de la de los ángeles ni su mirada tampoco. Di gracias al cielo porque todos habían decidido adoptar formal similares, en vez de las terroríficas que adoptaban para impresionar a los egipcios. Pude sin embargo, gracias a los símbolos que utilizaban en sus collares de adornos, identificarlos con alguno de sus dioses más importantes. Allí estaban: Anubis que se le representa como un hombre con cabeza de perro color negro, era el guardián de los muertos y antiguo señor del mundo de tinieblas hasta que Osiris lo sustituyo. También estaba Hator, diosa estelar que fuera esposa del Horus Solar y que se representaba como una mujer con cabeza de vaca, era también la diosa protectora de los muertos. Por supuesto no podía faltar Isis, hermana y esposa de Osiris y madre de Horus. También era diosa de la magia. Pude ver a Knhum, dios carnero y alfarero, que elaboro en su horno el huevo que dio vida al mundo, dios de la fertilidad y de los cuerpos humanos. A su lado estaba Mart hija de Amen-Ra y diosa del equilibrio preestablecido del universo. También estaba Montu, dios Tebano que tenía la apariencia del halcón. Neith, la arquera de Sais, que se cuenta hizo el mar para recoger al sol y lanzarlo al espacio. Pude reconocer a Nut la diosa del cielo, que en las noches se traga al sol para en el amanecer parirlo y traerlo de nuevo. Neftis, hermana de Osiris, de Seth y de Isis de la cual era colaboradora. Ptha que con su esposa Sakmet y su hijo Nefertum formaba una triada en Memphis. Sekmeth, diosa leona que produce las epidemias y plagas que destruye a todos aquellos que hacen peligrar la monarquía terrestre o celestial pero que da a sus sacerdotes el poder de curación. EI poderoso y derrotado Seth, dios de la lluvia y la tormenta a quien algunos grupos identifican como el dios de Moisés y que fuera derrotado por Horus. Sobek, dios cocodrilo cuya ferocidad la ejerce contra los enemigos de los dioses. Taoeris, diosa cuerpo de hipopótamo, espalda de cocodrilo y patas de león, protectora del Nilo. Rafael me señaló a uno en particular, Thot, dios sabio relacionado con el culto de la luna, inventor de la escritura y calculador. Lo sabe todo de la medición del tiempo y es protector de los escribas. La masonería gnóstica lo relaciona con Hermes Trismagistus y va a ser uno de los dioses con los cuales me entrevistare en privado. Por supuesto también lo haré con Osiris que enseñó la agricultura y que fue despedazado por celos por su hermano Seth de los cuales ya he hablado antes y también de Amen-Ra que se le conoce también como  Amon-Re, dios solar que viaja en su nave de millones de años cruzando el mundo de Osiris por las noches y reaparecer en el firmamento al día siguiente. Fue Señor de todos los Tuats y Osiris quedo también bajo su mando.
Fuimos llevados ante el trono y el mismo Osiris que parecía presidir a pesar de la presencia de Amen-Ra, hizo la presentación. Ellos parecían conocer a Rafael y temerle, yo solo fui presentado coma el mortal que fue invitado a visitarlos para contestar alguna de sus preguntas. Dicho esto nos retiramos a una cámara privada donde solo Amen-Ra, Osiris y Horus estarían presentes, además de Thot, Anubis y Seth. Por lo pronto, pensé, que aun en el infierno, las mujeres se quejarían de ser discriminadas. Rafael me dijo: Lucifer, Belcebú y Satanás, forman el gran triunvirato de demonios; Dumah, Carreau y Mastema, desean también conocerte y forman con los anteriores, el fatídico seis revelados en tres épocas y señalados por Juan como el 666.
Llegamos a una sala espaciosa donde había una mesa con 24 lugares. Los lugares de la cabecera estaban destinados uno pare Osiris que gobernaba el lugar y otro para el invitado a dialogar, en este caso se me cedió a mí. Osiris a quien después identifique con Belcebú, abrió la reunión. A su diestra estaban sentados Amen-Ra y después Seth y a su siniestra se acomodaron Horus y después Thot. Anubis permaneció parado a la espalda de Osiris, Yo en el otro extremo con Rafael parado a mi espalda. En Amen-Ra distinguí a Lucifer y en Horus a Satanás. A Carreau lo identifique con Thot, a Dumah con Anubis y a Mastema con Seth Tomando la palabra, Osiris se dirigió a mí: Hemos sabido de la misión que dices te han asignado para redimir un grupo de condenados llamados Templarios, que ya han sido juzgados por nosotros y que sabemos nos pertenecen. ¿Quién te ha propuesto esa misión?
Con voz firme, apoyado en mi Rosario escondido entre mis manos le respondí: La creación de “Los caballeros del Templo” nació como una locura de la mente de Dios, porque para el hombre y los demonios, la sabiduría de Dios es locura. Yo no escogí esta misión, es más, me aterroriza, pero acaso Abraham escogió dejar una tierra que favoreció a su familia en lo económico para ir en busca de otra para darle  culto a un dios que le hacía negar a los demás dioses que rodeaban su vida? ¿Acaso los profetas como Isaías, Ezequiel y todos los demás, escogieron atentar contra la autoridad del rey, por su propio deseo? ¿Jesús mismo, escogió morir de esa forma tan infama porque amaba el dolor de la tortura?
Todos ellos, Si bien lo hicieron, lo hicieron también para hacer la voluntad del Padre, para demostrarle su amor con su obediencia y lealtad.
Ustedes se rebelaron a su voluntad al rechazar su plan divino, en su soberbia hoy solo les queda odiar. ¿No es verdad? Esta vez Thot-Carreau respondió: ¡Claro que teníamos que rechazarlo, nos estaba humillando al pedirnos pleitesía a un ser humano! ¡Cómo íbamos a saber que estaba hablando de Él mismo!
Entonces me dan la razón, ven como ustedes no fueron capaces de aceptar una locura divina. Horus-Satanás respondió: iÉl nos creó y Él sabía que jamás la aceptaríamos! ¿Por qué lo hizo entonces? El Padre Creador nunca les negó la libertad de aceptarlo o rechazarlo. Él los creo en forma perfecta e hizo al hombre en imagen de su perfección también. Dios nunca los ha rechazado, son ustedes los que le han rechazado a Él. Ahora están empeñados en acabar con este universo hecho a la semejanza del hecho para ustedes y niegan la vida y quieren arrastrar con ustedes hacia la muerte todo lo que fue creado en su odio impotente hacia Dios. ¿Por qué entonces hacen pactos con los seres humanos que los honran? ¿Porque les llenan de favores y los hacen sus amigos? ¿No fueron ellos los culpables de rebelión? En eso si estas completamente equivocado, contesto, Ra-Lucifer, ¡Nosotros nunca haremos amistad con el hombre! Ellos fueron la causa indirecta de nuestra destrucción y todo lo que tenemos es odio infinito hacia ellos también. Su destrucción es nuestra más grande alegría y nuestra gran victoria. Si les damos gloria y poder es solo para hacerlos instrumentos de nuestro odio pero serán los primeros en seguirnos hacia nuestro final.  Pero tú, sabes bien que se nos dará el poder para destruirte a ti también, ¿Cómo puedes seguir a un Dios que te envía a la destrucción? ¿En qué bases tu Fe en que él te salvara? ¿Qué Dios es, ése que se complace en verte triturado entre nuestros dientes? ¿Por qué amarle, si es humillación y dolor lo que te ofrece? ¡Que te importan los condenados del Templo! ¡Que te importan sus vidas y sus destinos! Únete a nosotros, te daremos lo que pidas, disfruta una vida larga, la riqueza y el poder se te dará en abundancia, no es amistad la que te proponemos, solo la conveniencia de tenerte de nuestro lado.
Todas las vidas se extinguen. Renacer a una nueva vida no tiene sentido. Mira a esos seres de Luz, su misión es contrarrestar nuestras fuerzas, cuando nuestra luz se extinga totalmente, ellos perderán su trabajo y quizás él les pague destruyéndolos también. Entonces verás sus caras felices consumidas en la nada, ¡como un sueño que desaparece! ¡No vivas ese sueño! ¡Dios no existe! Sólo existe un tirano que se complace en sus títeres. No podremos destruirlo, pero seremos un vaso amargo que perdurara en su boca  y eso es mejor que la dulzura de un instante que le produces. Nuestra verdadera victoria es arrastrar con nosotros al mayor número de ustedes. Nuestros años de destrucción son largos y con nosotros disfrutaras hasta el último instante, además ¿Quién te asegura que tu destino final será a su lado disfrutando con Él de una gloria que no tiene sentido para ti?
Ignorando mi terror, le respondí: Cuando llegué a este lugar, jamás esperé encontrar un pensamiento de vida, pues todo el pensar de ustedes conduce a la muerte, por eso están felices en este lugar, ciudad de los muertos. Dios los hizo príncipes de este mundo, por eso son príncipes de la mentira y por eso esclavizan a los hombres en sus pecados. Los caminos de Dios nunca serán los caminas de ustedes. La muerte en la cruz siempre será una locura de Dios en sus mentes y nunca entenderán como un castigo abominable que ustedes inspiraron, se convirtió en el camino de salvación para el género humano. Esta locura que hoy realizo, es lo que Él desea de mí, pues es Él, quien me da la fuerza para enfrentarme a ustedes en esta reunión, y es Él, quien me rescatará de ustedes y será Él, quien me sostendrá, aún en el último instante en que me dejará en vuestras manos. Sin embargo sé que es mi destino sucumbir en ustedes, solo deseo al igual que Él, que mi último grito no sea de dolor sino de triunfo al saber que he realizado la voluntad del Padre en mi amor hacia Él. El tiempo es corto, por eso se me ha permitido venir para decirles lo que quieren saber. Él podría haber mandado a uno de sus Ángeles para decírselos, pero en su “Locura Divina” ha querido que un “Templario” separado de sus compañeros en la historia y en el tiempo, venga y les de este mensaje: El “Templo” el verdadero “Templo” será uno de sus peores enemigas y aquellos Templarios condenados injustamente, serán liberados de sus manos y formaran una fuerza espiritual terrible contra todos ustedes y sus aliados. Hoy se cumple una vez más la profecía escrita en Juan: “Tienes que trasmitir de nuevo las palabras de Dios relativas a numerosos pueblos, naciones, lenguas y reyes”. Al finalizar el año Eucarístico del 2005, terminara el tiempo de gracia dado con él y todo lo escrito empezara a darse. La máscara caerá de muchos rostros y los pecados de muchos serán expuestos. La tierra se quejara y el firmamento mostrara signos nunca antes vistos. Un nuevo cielo aparecerá y Egipto volverá a ver las plagas que le atormentaron. Los Ángeles de Dios estarán presentes y unirán sus fuerzas con los verdaderos Templarios. La triple corona será arrebatada por el usurpador pero ésta volverá a ser colocada en su verdadero y único dueño. Algunos demonios se levantaron llenos de ira y por un momento vi sus verdaderos y horripilantes rostros. La reunión había sido terminada. Osiris y Amen-Ra permanecieron es sus asientos y pude notar como sus miradas se hundían en el suelo, eran estos dos grandes demonios los únicos que quizás habían entendido mi mensaje. Del Triunvirato, solo Horus (Satanás) se levantó de su asiento seguido por los demás y abandonaron el salón sin disimular su furia y desacuerdo. Dos sirvientes vinieron a pedirnos que los siguiéramos para guiarnos de regreso a nuestra barca. Afuera en la caverna, escuchamos gritos, aullidos de rabia y maldiciones. Rafael bajo su capucha ocultando más su cara y yo lo imité.
Nunca supe por que dije lo que dije, pero de mi boca salieron todas esas palabras, pero en vez de sentir terror al salir, esta vez me sentí temido y mi corazón y mi mente parecían haber descubierto grandes tesoros en mi corazón como todos los que Él deposita generosamente en los hombres que le honran, le aman y temen a perder su amistad.
Cómo pedirle a mis dedos que dejaran de escribir, cómo pedirle a mi voluntad que renunciar a la fuerza que me empujaba a seguir con esta locura.
Hoy miraba el camino al Gólgota como Jesús lo había visto. Como el camino del triunfo, como el camino al Padre, ¡Como el camino a casa!

Capítulo XI



Capítulo XI

Una vez repuesto, nos miró con una sonrisa y dirigiéndose a mí me dijo: Maestro Vih-Cen-Tel, esperar siglos para la resurrección me intriga, dime ¿Cómo será ese futuro?
Solo te puedo hablar de 3500 años adelante, el imperio de tu pueblo tiene otro tanto de haberse iniciado y le tomará otros mil antes de desaparecer.
¿Cuándo será el día de mi resurrección?
Como Ra-Fha-El te lo ha explicado antes, tu resurrección será el día del juicio final y solo Atón conoce ese momento.
¿Qué será de mi Dinastía, de mi reino?
Solo Atón no ha tenido principio ni fin, tu imperio perecerá igual que todos los Imperios del mundo pero siendo su historia la más larga, será muy difícil olvidarlo.
¿Cuándo vendrá Atón a este mundo?
Poco después de finalizado el imperio de tu pueblo, Atón nos visitara en forma humana, pero será reconocido solo por un puñado de personas. Él traerá la luz al mundo de tinieblas que los falsos dioses han creado, él será el camino a la vida eterna y se mostrara a los hombres para que lo sigan, la barca de millones de años será anclada en el olvido y las palabras mágicas para abordarla perderán su poder. Osiris será derrotado y se le quitaran las llaves de su reino. Atón se convertirá en el camino angosto para que pasen por él, los que le amen.
¿Nacerá de mi pueblo?
Él ha escogido a un pueblo pequeño y sin gloria para nacer, tú lo conoces como las tribus del desierto, pero todas las naciones serán su pueblo y su reino no tendrá fin, aunque en cierta forma si podría nacer de ti aunque la historia de su pueblo al igual que el tuyo, no te nombren.
¿Seré yo también parte de su pueblo?
Con el ritual de esta noche, tú serás también parte de su pueblo.
Tengo curiosidad por el futuro, ¿Su magia será más poderosa que la nuestra?
El futuro tiene sorpresas agradables y desagradables, los sistemas de gobierno se transformaran, innumerables pueblos poblaran la tierra, miles de lenguas aparecerán con ellos. También habrá muchas religiones diferentes, muchas seguirán olvidando al Dios creador y único, otras que creerán en él, le rendirán culto en formas diferentes, muchas serán de su agrado, muchas no. La lucha entre el bien y el mal, se dará hasta el último día, entonces Él regresara por segunda vez para restablecer el orden y vencer a Osiris y habrá de terminar con su reino de muerte. Él reinará como el único Dios de todo lo creado y pondrá a todos sus enemigos bajo sus pies para ser encadenados a un eterno final.
Maestro, se me estaba instruyendo en el placer sexual al que nunca he tenido acceso. ¿Morir sin conocerlo, tendrá efectos en mi otra vida?
No hay otra vida, solo la que tienes y tendrás, la cual es ¡única! El Dios creador, creo también el sexo no solo como complacencia sino para procreación, es decir colaboradores de Él en el proceso de la vida. Él bendice la unión del hombre y la mujer, si su finalidad está ligada a este proceso. Está escrito que te casaras con la  hija  mayor de Akenatón, quien ha visto en ti, siempre a su favorito; de él has recibido las primeras enseñanzas de Atón y por él has aprendido a amarle, sin embargo habrás de morir sin que tu esposa tenga hijos varones de ti, aunque te bendecirá con una hija que dará a un hijo que será gloria de su pueblo.
Ahora que sé que mi muerte está cerca, ¿Qué debo hacer?
Si estas en paz contigo mismo, sigue haciendo lo que estás haciendo porque nada de lo que hagas cambiara tu destino, solo el enmendar tu vida y volver tus ojos al Dios que da la vida, podrá modificar este destino, recuerda que ni los niños de pecho, ni los jóvenes saludables, ni los fuertes guerreros ni los que tienen poder o dinero, tienen seguro o comprado un día más de su vida. Los ancianos y los enfermos deben de ver en su ancianidad y en su enfermedad, el sacrificio perfecto que este Dios pide de ellos; por lo tanto, ama lo que eres y lo que tienes, pero nunca olvides tu cita con el Gran Juez, a Él no le interesan tus joyas, ni tu poder ni tan siquiera tu nombre como antes te fue dicho, pero brillaras en el palacio de Atón con la fuerza del amor que tu corazón emane hacia Él.
Maestro, creo que si Atón cambiara mi destino y alejara de mí esta copa, renunciaría a mi reino para dedicarme a servirle y amarle.
Esa es la misión del hombre sin renunciar a lo que tiene o a lo que es, pues todo lo que es y tiene,  también le viene de Él.
Rafael parecía complacido con mis respuestas. Una vez llegada las sombras, nos dispusimos a iniciar la ceremonia del ritual de resurrección del Príncipe.
Se dieron órdenes a los guardias, que acordonaran los accesos al estanque y que por ningún motivo, permitieran el paso sin importar posición o rango; esto se hizo en el silencio de la noche, por lo que fueron pocos los que se dieron cuenta de que algo pasaba en ese lugar. Sin la compañía de guardias, solo Rafael, el Príncipe, yo y dos sirvientes que después Rafael me aclaro, eran mi Ángel guardián y el del Príncipe, nos dirigimos al estanque, llevando un cirio apagado y mantas para secarnos.
Una hermosa luna resplandecía o se ocultaba en lo alto, como único testigo adicional. Nos adentramos en el estanque y tomándole de las manos Rafael le dijo; Thersander, estamos hoy aquí esta noche, como testigos para oír de tu boca las respuestas a mis preguntas.
¿Renuncias a tus dioses para ofrecer tu vida al único Dios, padre y creador de todo cuanto existe?
¡Sí, renuncio! Contesto con voz firme.
¿Te arrepientes de las equivocaciones de tu vida y prometes enmendar tus actos a una vida de amor y tolerancia?
¡Sí, lo prometo!
¿Perdonarás de todo corazón aquellos que te han ofendido y a los que ahora, conspiran contra ti, dejando su juicio y su castigo en manos del Dios olvidado?
¡Sí, los perdono!
¿Reconoces en tu corazón tu total dependencia en Atón, alejando de ti la arrogancia, la rebeldía y el odio que son los pecados que han engendrado la muerte?
¡Sí, la reconozco!
Dicho esto, encendimos el cirio que llevaba y Rafael continuo diciendo: La luz de este cirio que ilumina la oscuridad de esta noche, es como la luz del Dios de vida, que ilumina las tinieblas de este mundo, mostrándote el camino que conduce hacia él. Desde hoy tu nombre será "Semenkhare" y seréis heredad del Dios vivo.
Y tomándolo de los hombros lo sumergió en el agua diciendo: Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo que un día descenderá sobre ti, dándote vida eterna.
Hecho esto, el cuerpo del Príncipe resurgió del agua, con su cara aun congestionada por la falta de aire mientras Rafael continuo diciendo: Al volver de estas aguas, has resurgido a una nueva vida por lo que esta ceremonia es para ti, tu primera resurrección que anuncia la segunda que tendrás el último día del cual tu cuerpo emergerá de las tinieblas del polvo, en un cuerpo glorioso que tu alma ha de esperar ansiosamente durante siglos para unirse de nuevo a él y  empezar a vivir una nueva creación de acuerdo a la perfección de su Creador.
Después de esto, el joven Príncipe, empezó a llorar desconsoladamente, abrazándose al cuerpo de Rafael.  Ambos lo abrazamos, los sirvientes nos cubrieron con las mantas y nos dirigimos nuevamente a la habitación la cual lucía resplandeciente con más lámparas encendidas y en la cual habían sido colocadas ropas secas preparadas para los tres.
Nuestros sirvientes silencios y diligentes nos retiraron las ropas mojadas y secaron nuestros cuerpos para después colocarnos las secas; hecho esto, nos dejamos caer en los cojines del piso mientras nos secaban y peinaban colocando de nuevo nuestras joyas en el cuerpo, después nos trajeron exquisitas viandas y bebidas que no solo deleitaban el paladar sino la vista. Antes de iniciar a comer, Rafael tomo aceite de un frasco, y lo untó en la cabeza y los pies del príncipe, formando edemas una cruz en el pecho y en la frente, signo que yo reconocí al instante. Después le dijo: Este es la unción en la cabeza, que te hago como faraón de una tierra cuyo esplendor y grandeza es superior a la de Egipto, el aceite en los pies, es la unción como nuevo servidor en la tierra “del Dios olvidado por tus padres” y por último, la señal en el pecho y en la frente, es símbolo de que el Dios todo poderoso, el verdadero altísimo, promete liberarte del ángel de la muerte y ha preparado habitaciones para ti en su reino donde disfrutarás de su presencia.
Dicho esto, extendió sus manos a la mesa de manjares y bendijo los alimentos. Una vez que empezamos a comer, un grupo de músicos tomaron sitio en el fondo del salón y empezaron a tocar unas melodías que alegraban nuestros corazones, sacando de sus instrumentos de aire, percusión y cuerdas, notas rítmicas y agradables a nuestros oídos. Los sirvientes que nos atendían, se esmeraban en servirnos los manjares y bebidas que solicitábamos, Toda la vajilla era de oro y estaba grabada con figuras que imitaban la flora y la fauna de Egipto y tenían incrustaciones de piedras preciosas y su diseño me pareció más bien moderno y extravagante. Una vez repuesto de la emoción, el príncipe nos platico: Al ser sumergido en el agua, ví la figura del Maestro Ra-Fha-El transformada en un ser bellísimo. Toda su ropa resplandecía de una blancura increíble y de su figura parecían emanar rayos de luz mientras que de su espalda, ví emerger unas hermosas alas que se extendían y movían al ritmo de sus emanaciones de luz. De inmediato recordé la figura de los seres celestiales que habitan el palacio divino de Atón de los cuales el Maestro Ra-Fha-El me ha hablado tanto y en la cual él se había transfigurado.
Después cerré mis ojos y pude ver el palacio del Dios de vida. Era como una joya recubierta de gemas y piedras preciosas que parecían moverse y brillar en forma diferente, produciendo bellísimos colores. Entonces oí una voz como emergida del trueno que me decía por mi nuevo nombre, “Semenkhare, desde hoy, serás mi hijo, mi hermano y mi amado y he mandado preparar pare ti, un lugar en mi casa que hoy es tuya también”.
Entonces una luz pareció envolverme y estremeció mi cuerpo. Al salir del agua, sentí como si flotara y un gran peso hubiera quedado en el agua y de pronto sentí una alegría inmensa que me hizo llorar.
Después de compartir de cosas más triviales y declinar la invitación de permanecer más tiempo en su palacio, nos dispusimos a regresar a nuestras cámaras para salir temprano al die siguiente. Nuestro destino, Memphis, donde yo tendría una entrevista con el verdadero Osiris y su corte de dioses, cosa que me llenaba de terror pero que debía llevar a cabo para traer a estas páginas un testimonio importante edemas de que la presencia de Rafael a mi lado, me inspiraba valor. Antes de despedirnos, Rafael lo bendijo, sabedor de que esta sería la última vez que lo vería con vida. Yo emocionado de esta noche, quite de mi dedo el anillo que Rafael me había dado y se lo obsequie al príncipe como recuerdo de nuestra ceremonia y le dije al dárselo:
Este anillo te hace parte de nosotros, verdaderos herederos y vigilantes del Templo de Atón. Él sin comprender mucho mis palabras, trato de ponérselo y al darse cuenta que estaba un poco grande, lo engarzo a uno de sus collares que adornaban su cuello.
Ya una vez en nuestras habitaciones, le pregunte a Rafael  ¿Cuándo será traicionado el príncipe? Y me contesto, ¡Pronto, muy pronto! Tanto así que ya no regresaremos por el Nilo ni asistiremos a su coronación. Su protector una vez que lo haya casado con su hija, se iría a un destierro voluntario dejándolo encargado del trono. Una ola de magnicidios se desatará al morir el príncipe, su suegro Akenatón, moriría también al tratar de regresar. Nefertiti, la nuera de Semenkhare, morirá después del reinado de Tut, que se casará con su media hermana e hija menor de Akenatón.La  esposade Semenkhare será asesinada también, y su hermano Tutankhamón cambiara su nombre por el de Tutankhamén y tendrá prohibido mencionar los nombres de Akenatón y Semenkhare y él mismo será traicionado por uno de sus generales y aunque enterrado con gran pompa, su nombre llegará a ser borrado de la historia de este pueblo y sus tumbas cubiertas en el olvido como una Dinastía “maldita”. De esta traición, nacerá otra Dinastía que odiara a la de Atón, llamándola “hereje” y con ella terminara la gloria de este gran Imperio. Sus faraones serán conocidos con el nombre de Ram-sés y con ellos se iniciara la historia del pueblo judío contenida en el Torah, el cual se le atribuye a Moi-sés haberlo escrito en sus 5 libros principales (Pentateuco) aunque en realidad, esta historia solo fue recopilada y escrita por el grupo de escritores sagrados conocidos como “Yavhistas” en tiempos del rey David y Salomón. La esposa de Tut, también será asesinada cuando trate de recobrar el trono de su padre y de su esposo.
Después de tu cita en Memphis, nos dirigiremos a otra época y a otro lugar, no lejos de éste. La historia la conoce como “La tierra entre dos ríos”  otros como “el país de la luna creciente”. En ella se desarrollaron imperios importantes entre los cuales destacan: sumeria, babilonia y asiria.
En este viaje trataremos de seguir los orígenes del pueblo elegido y te contaré una historia sagrada que ilumina y hace sentir con gran fuerza, la presencia de Dios que algunos necios tratan de contradecir o desacreditar.      

Al día siguiente, me dirigí temprano a mi estudio y todavía con la impresión vivida en mi sueño, me puse a escribir este capítulo.

Capítulo X



Capítulo X

Un sirviente, elegantemente vestido, vino para anunciarnos que el príncipe nos esperaba en las habitaciones reales y que él nos guiaría a ellas. Era una estancia profusamente iluminada, sus pisos estaban hechos de losetas y brillaban con incrustaciones de joyas pulidas y brillantes enchapadas en oro, con figuras de rombos y medallones pequeños bellamente labrados que hacían las veces de separadores de estas losetas que a mí me parecieron hechas de cuarzo u otro material rocoso. Sus muebles, algunos de monolitos de roca o realizados en maderas finas y labrados exquisitamente, formando hermosas figuras de lirios, palmeras y plantas que se enroscaban en ellos. Los pedestales para quemar el aceite con que se iluminaba la estancia, eran de piedra labrada rematados con recipientes de oro que formaban unos platos redondos y en el Centro se colocaba un vaso hecho de arena sílica o piedra que contenía el aceite, el cual era aromático y funcionaba como una antorcha encendida. Había pieles de animales, a manera de tapetes en el suelo y sobre ellos, algunos cojines regados en la estancia. Las paredes eran de un blanco azulado y con muy poca decoración, sus mesas eran chaparritas, al alcance de una persona sentada en los cojines, pero había otras mesas más altas, diseñadas para leer y escribir en los rollos de papiro que estaban guardados ordenadamente en ese lugar. Pude ver algunos y supe que su escritura era jeroglífica y conociendo los signos y los símbolos, era como leer un libro de historietas cómicas. La escritura sumeria, se basa en este sistema jeroglífico, pero pronto desechó los símbolos por los signos cada vez más abstractos que hicieron de su escritura, la cuna de la civilización mundial, superando a la egipcia en este camino, sin embargo, creo que a los egipcios, saberlo no les hubiera preocupado demasiado, solo un pequeño, poderoso y educado grupo de la población, podían entender esta escritura, por lo que sus fórmulas y palabras mágicas para lograr cruzar el “Tuat” hasta la cámara de Osiris, estaba vedado para la mayor parte de sus pobladores. Los mismos artistas que decoraron las tumbas faraónicas, solo seguían los dibujos y las instrucciones de la clase sacerdotal para pintar en las paredes o grabar en piedra, ésta multitud de signos y símbolos que al igual que los monjes medievales al escribir la Biblia, lo hacían sin entender lo que escribían. Su teología era básicamente mágica-religiosa es decir mística y ciencia de su tiempo. La teología astrológica la heredaron del bajo Egipto y vino cuando sus reyes dominaron el alto Egipto, aunque el conocimiento de astros y planetas, sobre todo el de la luna y sus ciclos que ejercían efectos en las aguas del Nilo que eran su fuente de vida, eran ya conocidas profundamente aunque la importancia del sol era manifiesta en su calendario.
Un príncipe, sencillamente ataviado, pero luciendo finos collares y brazaletes en su cuello y brazos, salió a recibirnos. Su cuerpo era esbelto, de una piel morena color cacao, parecía no tener más de 17 años y su voz era dulce y educada. Nos habló en hitita, lengua diplomática oficial de aquel tiempo. Después del saludo oficial y el intercambio de señales con la mano, se abrazó a Rafael, mostrando el inmenso afecto que le tenía. Esto es lo que sucedió aquella noche: Maestro, me da mucho gusto verte de nuevo, espero que tu viaje haya sido placentero y tu estancia al llegar, haya sido colmada de halagos y atenciones de mis sirvientes como fue mi orden para huéspedes tan distinguidos.
En efecto, ha sido un viaje placentero y los sirvientes no han hecho otra cosa que colmarnos de atenciones. Mira, a propósito te presento al maestro Vih-Cen-Tel, de Ia “Orden Templária de Atón” y gran conocedor de la ciencia que predice el futuro. Le he pedido venir a esta reunión especial a la que con tanto esmero te he preparado, para que le hagas todas las preguntas que quieras saber de los tiempos sin realizar y para que sea testigo de tu ritual  de iniciación esta noche. Él tiene una cita en Memphis, con un poderoso personaje que está preocupado por su futuro, pero que no pertenece a los siervos de tu reino. Lo veremos en estos próximos días en una reunión secreta, en un Templo de Giza cerca de la esfinge.
Bienvenido seas Maestro de la “Orden Templária de Atón” del cual soy un humilde discípulo. He ordenado que nos traigan algunos bocadillos y bebidas, por si apetecen comer o tomar.
Maestro Ra-Fha-El, estoy un poco confundido con algunas de tus enseñanzas que se contradicen totalmente con las de otros Maestros de la Orden de Amón-Ra, verás, yo como heredero al trono del faraón, he sido predestinado a ser el dios de este pueblo, hoy unido en el alto y bajo Egipto. Al morir el faraón, ocupare el trono como el dios Horus, heredero de Osiris para tomar su lugar al morir, solo que al igual que faraón y faraones anteriores de nuestra dinastía, deberemos de permanecer por siglos, esperando la resurrección que Amón-Ra harán de nosotros para darnos nuestro lugar en la constelación de Siro, ya que el secreto para transmutar en Ra, fue perdido por uno de nuestros antepasados y las formulas propuestas por nuestros sacerdotes, no tienen el poder de las originales, por eso nuestra dinastías, han construido las tumbas más magnificentes jamás imaginadas, que soporten el paso de los siglos hasta la llegada de tan anhelado día. Pero tú me has enseñado que ese día, solo Atón lo conoce y que las cosas serán de diferente manera de como los maestros de Amón-Ra las describen.
Príncipe querido, esta es la historia que hoy te enseño. El Dios supremo, creó también a los que tus demás sacerdotes llaman dioses. El creó todas las cosas, visibles e invisibles y también creó al hombre. Su creación fue misteriosa, llena de magia divina. Este Dios condeno al hombre, irritado por su desobediencia y soberbia, a vivir coma los animales durante un largo periodo de tiempo. La fertilidad de los ríos y las montañas ayudo a crear a dos pueblos. Uno, que ejerció la agricultura y el otro, que fue pastor de rebaños. Este ser Supremo, parecía haber perdonado la falta de sus padres y les permitió progresar. Él se mostraba a ellos con el amor de un padre, y recibía sus sacrificios, sin embargo, se complacía más por los sacrificios hechos por el pequeño pueblo de pastores y los prefería a los de sus hermanos, que se habían establecido en ciudades creadas por ellos y que gracias a la agricultura, florecieron a lo largo de ríos y valles en los que dieron pleitesía a otros dioses que competían por el poder con este Dios Creador, por lo que al notar la preferencia de Él hacia sus hermanos, se llenaron  de odio y cólera contra este pueblo, por eso los persiguió y los corrió de las cercanías de sus tierras, destruyendo a muchos de ellos. Estos huyeron hacia las montañas y hacia tierras áridas. Un día, cansado de la infidelidad de este pueblo agricultor, el Creador decidió destruirlos. Inundando sus tierras con un gran diluvio. Enterró sus ciudades y sus ídolos en el fondo del fango, pero en su amor, escogió un pequeño grupo del pueblo de pastores para repoblar la tierra, que descendiendo de las montañas donde antes se habían refugiado, lograron establecerse a la margen de ríos o repoblar las antiguas ciudades de sus hermanos y así fue como llegaron al delta y formaron el Imperio del bajo Egipto. Pero esto les hizo olvidar de nuevo la existencia de su Dios creador y en su lugar colocaron nuevos dioses al igual que sus hermanos. Así nació el culto a Osiris, que con su dominación en el alto Egipto, se extendió a todo el reino. El alto Egipto mantuvo la existencia de su dios a quien llamó “El Olvidado” o “El Perdido” y que resurgió con el nombre de Ra, poniendo a todos los demás dioses bajo su dominio, incluso a Osiris.
Tus antepasados se influenciaron a la vez por las costumbres del bajo Egipcio y fue así como el Rey al morir, se convierte en el nuevo Osiris mientras que su hijo al heredarle, llegaba a ser el nuevo Horus. Recordarás que según el libro sagrado de la Orden de Memphis, tomada de las pirámides del rey Unas, sostenía que Osiris fue muerto por su hermano Set y su cuerpo fue despedazado y esparcido. Fue entonces que su esposa Isis, que no había tenido descendencia de su esposo, junta sus pedazos y le dio vida de nuevo, logrando coitar con él y de esa manera concebir a Horus. Osiris sin embargo, descendió al más allá y se convirtió en el Señor de los muertos. Horus peleó contra su tío Set por el reclamo de su reino y lo venció, matándolo y castrándolo. En esa lucha perdió un ojo pero se convirtió en el heredero de Osiris en su reino en la tierra. Fue por eso que los reyes, tomaban el lugar de Horus y al morir, tomaban el lugar de Osiris en el más allá. Toda esta teología, se creó en al bajo egipcio, pero fue el alto egipcio quien creó las formulas, sortilegios y rituales para transmutar al rey al morir, en Osiris y a su hijo en Horus.
Se dice que un día, el rey del bajo Egipto, quien a pesar de considerarse más poderoso, había hecho una tregua de paz con el alto Egipto, cuyo país estaba reducido a Tebas, envío unos espías para obtener del rey y de sus sacerdotes, el secreto de la resurrección o transmutación en Osiris y Horus. El rey fue traicionado por uno de sus propios hijos, un joven sacerdote que temía al gran poder de sus adversarios y les facilito la entrada al templo donde el rey se encontraba con alguno de sus principales funcionarios y sacerdotes. Los espías asesinaron al grupo sin lograr obtener el secrete de los rituales y palabras mágicas, los cuales se perdieron para siempre con la muerte del rey.
Según grupos herméticos, estos emisarios eran algunos hermanos de José, quienes fueron enviados por él para cometer tal crimen y arrebatar un secreto tan celosamente guardado. Los demás sacerdotes, descubrieron la traición del príncipe y sacerdote y lo embalsamaron vivo en la misma ceremonia funeral de su padre pero además, le cortaron los genitales, para identificarlo con el traidor y diabólico Set. De esta forma pudieron justificar este hecho como una repetición del pasado.
Un nuevo monarca nacido de este rey, ocupo su lugar, declarando la guerra al bajo Egipto, al cual derrotó y persiguió hasta el desierto, logrando la reunificación del reino y fundando una nueva dinastía, pero que con la pérdida del secreto, cambio su título de rey por el de faraón, equivalente a gobernante y aunque continuo siendo, una divinidad, solo podía anhelar a ser embalsamado para esperar la resurrección que un día Osiris se complaciera en darle. Con la perdida de la influencia del bajo Egipto, la reaparición de Amón-Ra y Atón (El Olvidado) parecen cobrar fuerza en esta dinastía. Fue así que, el espíritu del faraón al morir, se convertía en RA y ocupaba su lugar en la barca de millones de años. El culto a Osiris sin embargo, siguió siendo observado por la clase poderosa, pues representaba una opción más terrenal del mundo de los muertos y por supuesto la escuela de Tebas, quería ponerla en práctica restableciendo nuevos rituales y fórmulas mágicas, dando la opción tanto a faraones como a gobernados, de poder escoger al morir, entre seguir a RA para viajar con él en su barca o el mundo de Osiris en el cual seguían disfrutando de los placeres terrenales. No fue hasta que tu protector, restableció el culto de Atón y cambió su capital al palacio de Akhetaton en Tel-El-Amarna, donde el dios olvidado, fue honrado de nuevo. Hoy va a ser una noche muy especial para tí, porque vas a ser iniciado por nosotros, en el ritual de la resurrección de la “Orden Templária de Atón”  que te permitirá al morir, si has llevado una vida justa, el ir a vivir al maravilloso palacio de Atón, donde habrás de esperar hasta el final de los tiempos, para unirte de nuevo a tu cuerpo gloriosamente resucitado por él.
Maestro, ¿Qué lugar  ocuparé en su palacio, después de haber sido faraón en esta tierra?
Esto es algo, que deberás aprender también. Tú eres para el Dios creador, una criatura que ama intensamente, pero al cual, no le interesan los títulos de poder que tengas, es más, ni siquiera le interesara tu nombre, por lo que habrás de aceptar lo que tienes y lo que eres como parte de su voluntad, poniendo solo en tu corazón que no eres nadie sin su poder ni tienes nada en este mundo que te pertenezca, solo el inmenso deseo de servir a tu Dios y estar un día a su lado. Solo así harás la voluntad de Atón quien te llenará de un inmenso poder y riqueza cuando estés en su reino junto con sus elegidos. Sin embargo, el Dios creador te ha encomendado una nueva misión en la vida y yo tengo la obligación de enterarte. Tu reinado durará solamente 3 años después de los cuales serás traicionado y sacrificado, pero no te angusties por no llegar a reinar en este país lo suficiente para transformarlo, ni a perder una gloria que el tiempo y tus enemigos se encargaran de cubrir. Mira a tu verdugo como un cordero mira al carnicero y confía en el poder de Atón para darte una vida eterna. Guarda esto, en secreto, en tu corazón y prepárate al sacrificio purificándote.
¿Cuándo, sucederá todo esto?
Pronto, muy pronto, por eso estoy yo aquí, pare avisarte y prepararte. Tu protector será exiliado y tú quedaras en su lugar, cosa que ya has hecho con él  ayudándole a gobernar en el pasado.
¿Quién será mi verdugo?
Tu propio hermano, alentado por los sacerdotes que miran en ti, un faraón peligroso a sus creencias y religión, al igual que Akenatón que  es tu padre y hermano. Tus enemigos han preparado a tu hermano Tut,  para sacrificarte y asumir el trono, cambiando su nombre y su dios.
¿Qué habré de decirle a mi hermano antes de que consume su acto?
Nada, recuerda que solo será un niño de 7 años, por lo que deberás perdonarlo de todo corazón al igual que aquellos que contra ti conspiran.
¿Cómo sabré que todo esto que me dices se llevara  a cabo?
Deberás confiar en mí, pero además, recibirás una señal esta misma noche en tu ritual. Pero alégrate, porque no habrás de pasar por el reino de tinieblas de Osiris sino que serás llevado al reino de Atón, guiado en tu camino por seres bellísimos y tal vez reconozcas a alguien entre ellos que te ama de una manera muy especial. Aunque debo decirte que a nadie se le ha permitido entrar a sus habitaciones aún, por lo que tendrás que esperar en una antesala de este palacio, hasta que su dueño venga a este mundo y regrese con la llave que abrirá este palacio para ustedes, pero no estarás solo, muchos seres felices estarán junto a ti, esperando igual que tú, ese gran momento.
El joven príncipe hizo un gran silencio, en sus ojos apenas podían contenerse las lágrimas y su pecho se agitaba con gran emoción.