Capítulo II
AI día siguiente me levante muy
temprano, con el propósito de aprovechar el fresco de la mañana y poder
contestar algunos e-mails en mi computadora.
Aún con la impresión del encuentro en
mi sueño con aquel personaje, no pude resistir la tentación de revisar el
documento de mi página de Internet escrito el día anterior. Mi sorpresa fue
mayúscula, al encontrar una página mas que había sido editada y de la cual, yo
no tenía conciencia de haberla escrito. La habían titulado "La Caída De Los Ángeles Rebeldes" y dice: “Es una lástima que la gente no le de importancia o que de plano no crea
en los Demonios. Dios creó a sus Ángeles con intelecto y voluntad y los puso a
prueba en su obediencia y en su lealtad; quienes escogieron la rebelión,
encendieron la soberbia en el cielo desconocida y contaminaron su luz. La
soberbia es el más grande de los pecados. Con ella se niega a Dios, se le
ofende, se le es infiel, se miente, se odia y se rechaza el perdón. Por eso, al
tentar la serpiente al hombre en el paraíso, fue la soberbia encendida de
querer ser como Dios, lo que irritó a su Creador. La muerte empieza con este
pecado. En tu mundo actual, la gente duda de la existencia de seres
espirituales y por supuesto el terror hacia los demonios va desapareciendo ante
la certeza de que estos no existen, ignorantes de que estos han trasformado su
apariencia para adaptarse al pensamiento de la gente de tu tiempo. Basados en sus
mentes y la inteligencia humana que Dios les dio, ustedes pueden llegar a
comprender que la existencia de los demonios es algo real, utilizando la luz de
sus espíritus, también pueden llegar a este entendimiento por su experiencia
personal, mediante visiones, apariciones de demonios en sus vidas, los cuales a
pesar de sus cambios no dejan de mostrar la oscuridad que les rodea y que se
refleja en sus pensamientos, palabras y acciones con las que se hacen
presentes. A través de las épocas a
estas criaturas rebeldes se les ha representado como figuras grotescas y
horripilantes, con cuernos y patas de chivo, colas de dragón y alas de
murciélago y muchas otras manifestaciones que se dan a
través de las culturas; La verdad, es que son seres espirituales que manifiestan
las tinieblas en que esta inmersos, contrario a los Ángeles, que reflejan la
luz que los origina. Como dije antes, la
mezcla de culturas ha originado estas formas, que provienen principalmente de
religiones paganas ancestrales, pero la existencia de los Demonios es cierta y
está definida como dogma, contenido en el 4to. Concilio de Letrán. Satanás está
feliz por la actitud del mundo, que cada día niega más su existencia con la
misma facilidad con que empieza a negar
a Dios. Cuando los Ángeles Rebeldes
encabezados por Luzbel, declararon su desacuerdo a la voluntad de Dios
anteponiendo su propia voluntad, nunca más tendrían la oportunidad de
arrepentirse de ello, porque nunca hubo ignorancia en sus mentes privilegiadas
y superior a la de los hombres, ni excusa pues conocían perfectamente el estado
de imperfección al que los conducía su acto de rebeldía de su Espíritu
rebosante de soberbia. Por eso nunca tendrán la oportunidad del hombre de ser
redimidos y su destino fue sentenciado y sellado desde el momento de su
derrota. En cuanto al hombre, Dios ama tanto a sus criaturas humanas que ha
enviado a su único hijo no creado (Unigénito), para redimirlos con su
sacrificio del estado de imperfección al que fueron arrastrados por sus
hermanos mayores. Sin embargo los hombres viven obstinados en una vida de
esclavos del pecado y a pesar del gran amor de Dios, también ellos tendrán que
pagar las consecuencias, condenados junto con los Demonios a sufrir en forma
eterna su rechazo a Dios.
“Muchas y muy sutiles son las formas
utilizadas por los demonios, sobre todo en este momento, lleno de falsa
libertad y adoctrinamiento masivo que convierte los pecados individuales en
pecados sociales en los cuales el primer pecado se refleja en la Economía del
mundo que las naciones poderosas han causado. El segundo se refleja en la
intolerancia de los gobiernos reflejado en las guerras y en la injusticia
social pero también en el terrorismo en sus múltiples formas en el que la
población civil es la más afectada. El tercero tiene su máximo exponente en la
libertad sexual en la carencia de valores y en el respeto a la vida donde la familia es la principal víctima de
este pecado. Tengan presente la oración, única forma con la cual pueden defenderse
de los ataques del mal, que en este tiempo se han arreciado. Invoquen a su
Ángel Guardián pidiéndole su ayuda para resistir a las tentaciones de los
Demonios que buscan apartarlos de Dios. Llámenlo siempre en sus vidas y
conversen con él, Dios lo ha designado para que esté todo el tiempo orientándolos y protegiéndolos. Hónrenlo con
los demás Ángeles del cielo, por eso somos sus hermanos mayores e hijos en Dios
como ustedes. Recuerden que nosotros estamos siempre dispuestos para responder
y auxiliarlos en los momentos de peligro y tentación pues nuestro poder es
superior al de los demonios pero nada podemos hacer si no desean nuestra ayuda.
Yo por mi lealtad y mi pasión por Dios, fui llamado a ser el mayor de los
Ángeles, el Príncipe de ellos. Con Gabriel y Rafael y cuatro Ángeles más, estoy
siempre en la presencia de su trono. Hay gran indignación en el cielo, por la
forma en que el hombre está actuando en la tierra. Ángeles y Santos claman
justicia, solo nuestra Reina, la siempre Virgen María, ha podido detener la ira
del Padre, que mira con indignación como su hijo sigue siendo ofendido y
despreciado. El Señor todo Poderoso sigue siendo lento en su ira e inmenso en
su misericordia. Este año Eucarístico, es un año de gracia dado para la
salvación, después seguirán señales en el cielo y en la tierra como nunca antes
se habían visto. Grandes milagros y actos de conversión se verán por doquier,
dados principalmente por los sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía que
representan la conversión y la unidad con Dios y con su Iglesia. Dios quiere
ver unido a su pueblo. Benedicto XVI es la voz que retumba desde el cielo como
terremoto, haciendo caer a sus enemigos.Mediante sus encíclicas, sus palabras
serán dardos a sus corazones. Juan y Pablo fueron sus Testigos. Yo soy la
Fuerza que espera para levantarme en contra de los que le siguen ofendiendo”.
¡Yo, Miguel...!
Como si hubiera dejado la
interpretación de sus últimas frases para explicarlas en otras páginas
posteriores, termine de leer esta nueva página en mi computadora, y pude ver
salir algunas chispitas luminosas del tablero de mi teclado,
por lo que supe en ese momento, que Miguel seguiría editando páginas y
firmándolas para que yo las publicara.